Para entender nuestro nombre, hay que viajar al origen geográfico y espiritual del café. En Etiopía y Eritrea, preparar café no es un trámite rápido para obtener cafeína; la ceremonia del café es una parte integral de la vida social y cultural del país. Una invitación a tomar café es la mayor muestra de amistad, respeto y hospitalidad etíope. Llevar a cabo este ritual es casi obligatorio ante cualquier visitante, sin importar la hora del día.
Este homenaje, adornado con variaciones según la etnia y la región, se conoce comúnmente como "Buna" (la palabra etíope para café).
La ceremonia se organiza alrededor de un rekbot (un pequeño mueble de madera que sirve como plataforma), dispuesto sobre un lecho de hierbas aromáticas y flores frescas. La anfitriona, tradicionalmente vestida con prendas de algodón blanco con bordes de colores, dirige el ritual:
Llamarnos Buna es nuestro recordatorio diario de que el café debe servirse con tiempo, respeto y hospitalidad.