{"id":79,"date":"2021-03-15T11:55:05","date_gmt":"2021-03-15T11:55:05","guid":{"rendered":"https:\/\/buna2710.live-website.com\/?p=79"},"modified":"2026-03-19T16:55:37","modified_gmt":"2026-03-19T16:55:37","slug":"cafes-buenos-vs-cafes-malos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/cafes-buenos-vs-cafes-malos\/","title":{"rendered":"Caf\u00e9s buenos vs caf\u00e9s malos"},"content":{"rendered":"\n<p>El paladar humano tiene una tendencia natural: siempre es m\u00e1s f\u00e1cil identificar algo exageradamente \"malo\" que apreciar los matices de algo excepcionalmente \"bueno\". Sin embargo, la tolerancia que tenemos hacia los defectos del caf\u00e9 es estad\u00edsticamente an\u00f3mala si la comparamos con otras bebidas.<\/p>\n\n<h2>El s\u00edndrome del vino picado<\/h2>\n<p>Hagamos una analog\u00eda con el mundo del vino, donde el consumidor medio tiene un mayor recorrido cr\u00edtico. Imagina que en un restaurante te sirven un vino avinagrado, una botella que lleva una semana abierta, una copa de vino blanco caliente a 20 grados, o peor a\u00fan, el vino mezclado con agua del grifo. Tu reacci\u00f3n ser\u00eda inmediata: lo devolver\u00edas. Sabr\u00edas que est\u00e1 por debajo del l\u00edmite de aceptaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p><strong>Con el caf\u00e9, sin embargo, toleramos lo inaceptable a diario.<\/strong> Llevamos tantos a\u00f1os consumiendo tazas de escasa calidad que incluso hemos llegado a normalizar (y a veces buscar) caracter\u00edsticas que, desde un punto de vista t\u00e9cnico y gastron\u00f3mico, son defectos graves.<\/p>\n\n<h2>Pr\u00e1cticas que destruyen tu taza<\/h2>\n<p>Si quieres empezar a beber buen caf\u00e9, debes rechazar las siguientes malas pr\u00e1cticas:<\/p>\n<ul>\n    <li><strong>El Torrefacto:<\/strong> Es la pr\u00e1ctica de tostar granos de baj\u00edsima calidad envueltos en az\u00facar quemado para enmascarar sus defectos y alargar su conservaci\u00f3n. Aporta un sabor a ceniza y carb\u00f3n, y es perjudicial para la salud.<\/li>\n    <li><strong>Temperaturas abrasivas:<\/strong> Si el barista quema la leche o extrae el espresso con agua hirviendo (por encima de 95\u00ba), destruye los aceites esenciales del grano. Es el equivalente a hervir un buen vino.<\/li>\n    <li><strong>Molienda oxidada:<\/strong> Si ves que el caf\u00e9 ya est\u00e1 molido y acumulado en el dispensador del molino, exige que te lo muelan al instante. El caf\u00e9 molido pierde la mayor parte de sus aromas en cuesti\u00f3n de minutos debido a la oxidaci\u00f3n.<\/li>\n    <li><strong>Agua sin filtrar:<\/strong> Una taza de caf\u00e9 es un 90-98% agua. Usar agua del grifo sin un sistema de filtrado adecuado contamina la extracci\u00f3n con cloro y cal.<\/li>\n<\/ul>\n\n<h3>El veredicto final: La prueba del az\u00facar<\/h3>\n<p>S\u00ed existen caf\u00e9s objetivamente buenos y objetivamente malos. El precio no siempre es el factor diferencial, pero la t\u00e9cnica del barista s\u00ed lo es. El caf\u00e9 y el vino son productos vivos sujetos a procesos qu\u00edmicos, pero el caf\u00e9 tiene el riesgo a\u00f1adido de que <strong>se termina de cocinar delante de ti<\/strong>.<\/p>\n\n<p>Empieza a observar el proceso. Busca cafeter\u00edas que trabajen con or\u00edgenes cuidados. Cuando pruebes un caf\u00e9 bien extra\u00eddo, notar\u00e1s que el abanico de sabores se abre, revelando acidez, dulzor natural y un amargor elegante. El indicativo definitivo de que est\u00e1s ante un buen caf\u00e9 es que, por primera vez, <strong>no sentir\u00e1s la necesidad de echarle az\u00facar para poder tragarlo<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paladar humano tiene una tendencia natural: siempre es m\u00e1s f\u00e1cil identificar algo exageradamente \"malo\" que apreciar los matices de algo excepcionalmente \"bueno\". Sin embargo, la tolerancia que tenemos hacia los defectos del caf\u00e9 es estad\u00edsticamente an\u00f3mala si la comparamos con otras bebidas. El s\u00edndrome del vino picado Hagamos una analog\u00eda con el mundo del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":120,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-79","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-guias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":110,"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79\/revisions\/110"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/120"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bunafuengirola.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}